MASLEIDOS

miércoles, 29 de agosto de 2012

Criatura de Dios


Trato de pensar, y trato de pensar y trato de pensar ¿Por qué este gobierno insiste en hacer MEGA, todo lo que hace? Primero el asunto de la “gigantesca” torre financiera, ahora lo de la virgen más grande que la estatua de la libertad, luego lo del reloj gigante de la Cinta Costera. Si seguimos bajando nos topamos con “el metro”, que dicho sea de paso, no es una obra pequeña. La misma cinta costera, en su fase tres. El reordenamiento vial. No es sólo el tamaño de la obra en sí, sino el hecho de querer hacerlo todo, TODO al mismo tiempo. ¿Delirio de grandeza, ganas de enmarcar un nombre en nuestra historia republicana, megalomanía tal vez?. De cualquier forma, todo lo que ha hecho este gobierno no llega al talón de la ampliación del canal (defendiendo la obra, no así la posible deuda ampliada y la posible rebusca) por muchísimas razones. ¿Será que el objetivo es “hacer algo más grande”?. Digo: Los reyes, los faraones, los emperadores y aquellas tantas figuras históricas que labraron su nombre en la trascendencia mundial, muchos de ellos, lo han hecho aplastando a sus pueblos, o a los pueblos ajenos, esclavizando, explotando, derramando en exceso sangre inocente, matando a granel. ¿Será tal, el máximo nivel al cual aspiran nuestros actuales gobernantes?. 


 Es cierto, las personas recuerdan a Hitler, Napoleón, Pedro el grande, Cleopatra, Alejandro Magno. Mi pregunta es: ¿Acaso esas personas podrán recordar a todos estos líderes gubernamentales, como los creyentes espirituales recuerdan a sus líderes, ya fuera con el mismo afecto o durante el mismo tiempo?. Acaso podríamos comparar a Hitler con Cristo, a Napoleón con Buda, Alejandro Magno con Mahoma. Por alguna razón, la trascendencia de nuestros líderes políticos es demasiado irrelevante al lado de la trascendencia de nuestros líderes espirituales. Será acaso porque nuestros líderes políticos, de una u otra forma buscan la eternidad por la senda equivocada. Tal vez construyendo un reinado demasiado grande alrededor del ser humano, cuando el reinado más grande lo puso Dios adentro de nosotros mismos. Siendo su conquista un asunto individual, y no de masas. Quizás nuestros gobernantes no han terminado de entender que la grandeza del Señor no reside en la grandeza de lo que podamos hacer, sino en la simplicidad de apreciar lo perfecto de SU Creación. Entonces, no habría que hacer más bonito, lo que nació sublime, a no ser que se quiera ser más grande que su Creador. 


Lo cual también es una enfermedad del alma. La enfermedad que puso la serpiente en el corazón de los primeros hombres del Edén. La armonía (nuestra armonía) no precisa de reconstrucciones externas, sino internas. El hombre debe reconstruirse a sí mismo, para vivir en armonía y apreciar a Dios sobre cada recodo, resquicio o efluvio de SU creación. De lo contrario habrá conflicto, dolor, muerte y obras que morirán con el tiempo, como aquel majestuoso muro de Berlín, que cayó para que el hombre se uniera. ¿Será por eso que nuestras autoridades, tan interesadas en MEGA proyectos, son tan conflictivas? ¿Y aunque construyan tanto, jamás tendrán paz a su alrededor? ¿Por qué no la tienen en su interior? ¿Será que construyen en el sentido equivocado?. Es muy fácil construir a partir de la destrucción, así cualquiera diría que el constructor es “grande”. Pero, quien construya sin destruir, más que un constructor, es un sanador. Y la sanación (me refiero a ése tipo de SANACIÓN) no la da el dinero, sino Dios. 


Trastorno de la conducta, trastorno en el cual la conducta supera el rango normal y es socialmente destructiva. Trastorno del estado de ánimo, grupo de enfermedades mentales caracterizadas por alteraciones del estado de ánimo, el estado emocional sostenido que afecta la percepción del mundo. Trastorno Bipolar, trastorno del estado de ánimo caracterizado por episodios variables de manía, hipomanía y depresión. Trastorno de oposición desafiante, trastorno caracterizado por un patrón de conducta poco colaboradora, desafiante y hostil hacia las figuras de autoridad y que interfiere gravemente con el funcionamiento diario. Estas enfermedades siquiátricas se presentan en adultos y niños… ¿Recuerdan mi artículo en el cual planteo que la sociedad está llena de adultos que más bien actúan como niños de crecimiento deformado o incompleto (Encarcelar al padre o a la familia)?. Megalomanía, manía o delirio de grandeza. Fijación… aparte de toda referencia genética, también se habla de fijación dentro de la teoría freudiana del inconsciente, para designar el modo de inscripción de ciertos contenidos representativos (experiencias, imagos, fantasías) que persisten en el inconsciente de forma inalterada, y a los cuales permanece ligada la pulsión (energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo). Obsesión, proviene del término latino obsessĭo (“asedio”). Se trata de una perturbación anímica producida por una idea fija, que con tenaz persistencia asalta la mente. Este pensamiento, sentimiento o tendencia aparece en desacuerdo con el pensamiento consciente de la persona, pero persiste más allá de los esfuerzos por librarse de él. Compulsión, es un término usado en psicoanálisis que define a un sujeto aparentemente sano que presenta una conducta adictiva u obsesiva irresistible ante una determinada situación subyugante.


Después de plantear todos estos conceptos siquiátricos, sacados de varios sitios de internet (dicho sea de paso, no lo dije yo) algo de luz podrían arrojarnos para con la reincidencia obsesiva-compulsiva que sienten algunos individuos por sentirse “grandiosos”. Muchos de nosotros recordamos aquellos tiempos en que los militares hacían lo que les daba la gana en este país. Sobre todo uno en especial, que ahora está preso… ¿Cómo habrá quedado su necesidad de grandeza finalmente?. O la de todos aquellos líderes de la humanidad, que de una u otra forma han tenido que reconocer su finitud, bajo la crudeza de algún padecimiento fatal e incurable. Igual suerte habrían de correr sus grandiosas obras ante la presencia, curiosamente, de la creación. A veces sólo basta un derrumbe, una inundación o simplemente el corazón humano (cito el caso de Berlín, y la caída de la estatua de Husein) para que estas obras caigan. ¿Ocurriría igual suerte, entonces con la obra y el recuerdo de los verdaderos líderes espirituales (ojo, no así con la de sus seguidores, por no querer citar a las cruzadas, templarios, evangelización, inquisición etc.)???. No pareciera, el mundo sigue creyendo en ellos con o sin templos, con o sin arcas de la alianza, con o sin objetos, con o sin cosas. ¿Por qué?...porque estos líderes, más que apelar a la desproporción de su propio ego, apelaron a la grandeza de la naturaleza humana, de cada individuo, no de cada obra. Y tal vez, tal sea el fallo de todos estos “diosecillos” silvestres, que arrastran pueblos enteros a la sombra de sus egos desproporcionados, o demás padecimientos siquiátricos: Que el hombre no vale por lo que tiene(MEGA cosas) sino por lo que es (criatura de Dios).

Una sociedad del demonio



Siempre he considerado que el mundo físico sobre el cual nos desenvolvemos a diario, es apenas la última capa de los estratos sobre los cuales se decanta la vida.  Es decir, nuestra existencia se constituye en mayor parte de cosas que no vemos, y eventualmente ni sabemos, ni podemos racionalizar, que nos afectan a diario de una forma tan automática como física y evidente.  Los pensamientos, la energía vital y las emociones, por dar un ejemplo, no son manifestaciones tangibles de nuestra vida diaria, pero la controlan.  Los sueños, la imaginación, hay tantas cosas abstractas redefiniendo nuestro mundo concreto a cada rato, que la actitud “materialista” del ser humano es algo definitivamente estúpido bajo ciertas circunstancias.  Hace años, mientras me licenciaba en una carrera científica de cierto perfil, tuve la oportunidad de estudiar paralelamente tres años de filosofía ocultista (en el buen sentido de la palabra, no el comercializado) iniciándome dentro de una asociación de cultura internacional.  Lo cual, definitivamente cambió mi forma de ver la vida y  la humanidad.  Sin embargo, mi fe en Dios y mis capacidades como humano, me han señalado siempre el norte.  Formándome en tales lides, descubrí algunas facultades personales más allá de las intelectuales y físicas.  Supe entonces que la vida humana no se reduce sólo a las necesidades básicas.  La vida humana reposa sobre  un substrato, muy ligado a la plenitud existencial,  que de ignorarse nos haría tan miserables… vicios, drogas, perversiones, alteraciones de la personalidad, de la conducta, patologías siquiátricas etc.  En resumidas cuentas, esas cosas nuestras (aunque no las veamos)  jamás dejarán de ser nuestras.   


En el 2007, viví ciertas “experiencias de terror” que me hicieron recurrir con mayor fuerza a Dios y a mi esencia personal.  Jamás supe qué lo ocasionó, pero así como vino se fue.  Imagino que como yo, habrá muchos de ustedes que tengan sus propias experiencias que jamás querrán contar.  Lo cierto es que no por ello debemos echarle tierra a las ajenas.  Nuestro instinto de supervivencia tiene como reacción natural el temor a lo desconocido.  En consecuencia tendemos a ignorar y desacreditar todo lo que no entendemos, peor si se trata de fantasmas, demonios y eventos sobre naturales.  Confieso que cuando me dijeron que había unas jóvenes estudiantes poseídas por el demonio, recordé el evento de una muchacha que dijo ser raptada y examinada por extraterrestres,  tratando de  ocultar  “los avances” de su nuevo pretendiente.  También pensé en histeria colectiva, o viveza colectiva, aupada por el sensacionalismo mediático.  En el acto recordé mi juventud de Ouija,  Juanito (que jamás practiqué) los pitufos (que decían eran satánicos) la película del exorcista, el íncubo, la serpiente y el arcoíris, el ente, Manitou, la profecía, hasta detenerme más recientemente en Emily Rose (cuya contraparte real investigué)  y hace poco el siniestro libro de Adán (de Ted Dekker).



Yo  no puedo negar, bajo ninguna circunstancia, la existencia de eventos paranormales buenos o malos.  Después de lo que me ocurrió aquella vez, he decidido no darle mucho hilo a este tipo de temas.  Dicho sea de paso, pensé bastante antes de escribir este artículo. Pero,  fuera del sensacionalismo con que lo ha tratado la prensa local (como siempre, exudando tufo novelesco)  pese a la mofa de que se trate de un “diablo verde”  (que sólo persigue jovencitas) o un diablo goloso, o cualquier otra burla que pueda surgir en el camino, yo le echaría una segunda mirada al asunto.  Y voy a decirlo tal cual, fuera de toda broma afín: Cuando a una persona “la marcan”, y dicha persona no tiene acceso a un  recurso espiritual (propio o ajeno) hay que ayudarla.  Reitero, es saludable, sobre todo en nuestro mundo tan rápido y “dañino”, entender que el ser humano no sólo es mente y cuerpo, sino espíritu, energía,  emociones, alma, intuición etc.   Cuando uno sufre una cardiopatía, no va donde un maestro a que lo cure.  Tiene que asistirse con un médico, obligatoriamente cardiólogo.   Cuando uno tiene una enfermedad mental, no va a un cardiólogo, sino a un siquiatra.  ¿Cuando uno tiene una enfermedad espiritual, qué hace?...  Si negamos las dolencias del espíritu, pues también negaríamos sus gratificaciones, y así hasta negar su propia existencia.  Ignorando las cosas, jamás haremos que desaparezcan.  Tal vez ahora esté de moda “hacerse el Bernie” (total, si Japanese lo canta y el presidente lo baila…).  Tal vez se trate de una droga nueva (recordemos el caso del Zombie caníbal de miami).  Tal vez quieran ganar relevancia, popularidad o notas de pase.  De cualquier forma habrá que investigar.  


No he escrito este artículo para decir que sea falso o cierto lo que está ocurriendo en Portobelo (curiosamente, donde se redime la gente de “vivir comprometido” siguiendo al Cristo negro) y Darién, tampoco me corresponde decirlo.  Sin embargo, aprovecho la coyuntura para dar un pincelazo a aquella otra realidad, que al panameño común  (tan enredado en su propia subsistencia) no le parece tan familiar (sin que por ello, pueda negarla).  Supongamos entonces que bajo tanta farándula, existiera una joven de estas, verdaderamente poseída ¿Quién la ayudaría?...  Ahora bien, digamos que el demonio no está afectando a nuestra juventud, y todo fue invento.  Fuera de las convulsiones, las voces extrañas, los ruidos de puercos, alaridos etc.  ¿Por qué una estudiante querría envenenar a su maestra? ¿Por qué una estudiante desfigura a su maestra? ¿Qué lleva a un estudiante, a cortarle la cara a otro estudiante de séptimo grado? ¿Qué lleva a unos estudiantes ebrios, a entrar a una casa de citas en un bus? ¿Qué lleva a un joven, a asesinar a puñaladas a un cura? ¿Qué lleva a una hija, a asesinar a punzadas a su madre? ¿A un hombre, a golpes a su mujer? ¿Que nos lleva a las peores masacres mundiales, buscando la paz a punta de guerra?  ¿Acaso la sociedad, una sociedad del… demonio? 



martes, 28 de agosto de 2012

Confianza electoral


Juan Carlos Navarro jamás ha sido figura de mi beneplácito.  En el pasado, siendo él alcalde, tuve un par de experiencias “insubstanciales”, cuando justamente pensé que involucrarlo me ayudaría en algo.  No sé por qué tengo la impresión de que él como presidente, sería igual que Martín.  Digo “no sé por qué”, porque jamás he seguido al  PRD, ni  lo que ocurra en él.  Sin embargo, algo le instauraron los militares en su espíritu, que ha continuado hasta hoy.  Pienso lo más calmado posible, tratando de entender cómo un grupo de gente que otrora fueron  “aliados" o gestados por tipos tan malignos y brutales como los militares, pudo subsistir ( y tan fortalecidos) hasta nuestros días.  Sin embargo lo hicieron, por vía democrática inclusive.  Pudiera estar algún tiempo especulando al respecto, pero creo que mi tiempo merece mejor desempeño.  Dicho sea de paso, jamás he considerado  líder al difunto Torrijos, ni a ningún otro de la cadena que le siguió.  Siempre lo he visto como algo abyecto, producido por situaciones tal vez aún más nefastas.  Un sujeto que, aparte de instaurar la época más siniestra y maligna del país,  institucionalizó (sino reforzó mucho) el paternalismo como forma de promover al pueblo.  Creando (o fortaleciendo aún más) la cultura parasitaria que tanto nos ha dañado como ciudadanos e individuos.  Su hijo fue otro presidente más que pasó (lo único que con una cinta costera) dejando tras su lapso histórico,  terribles recuerdos de muertes como el envenenamiento del jarabe, los quemados del bus etc.  El PRD, para mí es sinónimo de muerte (“Civilista visto, civilista muerto”).  Sin embargo, éste pueblo es éste pueblo... y ya abogó por ellos con anterioridad, democrática y reiteradamente.



En consecuencia a lo antes referido, tampoco me extraña “el espectáculo democrático” que dieron el fin de semana pasado, ni las balaceras, ni los previos acontecimientos “irregulares” ligados a su forma de hacer política.  Pero aún más deprimente es tener que reconocerlos como la principal muralla de choque para con nuestros actuales gobernantes.  El arnulfismo, panameñismo o como quieran llamarle, ha pasado a un sitial gris, indefinido.  Al cual tampoco aporta la insistencia desfasada de la otrora presidenta de la república, que a mi parecer, también fue “otro presidente más” (lo único que con un puente).  Ya lo he dicho antes, me deprime reconocer que el panameño no tenga mejores opciones, apenas reciclarse en lo “peorcito” de su pasado.  Aún así,  me aterra más la idea de contribuir a que “los de ahora”, estos capitalistas caníbales, sigan enterrando al país, de una forma tan antropofágica como lo han venido haciendo.  Destruyendo la poca esencia libre que le quede al panameño, para convertirla brevemente en las flatulencias de sus harturas in saecula saeculorum.  En las elecciones pasadas, fue público que al señor Navarro lo dejaron como quien diría “vestido y alborotado” gracias a un giro (algunos dicen que gracias a una traición; en el fondo sólo ellos sabrán).  Un traspié, por así decirlo, que terminó sufriendo toda la república, porque de una u otra forma contribuyó a “lo” que tenemos hoy.  Para colmos, hay quienes hablan de “caballo de Troya”  o “amigos” del actual gobierno etc. etc. etc.  A mí nada de eso me consta, sin embargo, dado nuestro sistema democrático, cuando la mayoría habla hay que respetarla (sin importar que nos haya llevado a cinco equivocaciones, cada una peor que su predecesora).  Y eso sí me preocuparía, que en el 2014 se desconozca la voluntad popular.   ¿Por qué?, no por lo que diga la gente, los magistrados o cualquier Nostradamus que pueda aparecerse en un año, sino por la naturaleza de los acontecimientos. 


¿Cuáles acontecimientos?...miremos lo que pasó en estas votaciones que acaban de darse.  El asunto del tan cuestionado voto electrónico y demás.  Peor aún, ¿Cuánto tiempo tiene el problema del “Bebedero”, lo que se dice de él, y todo lo que aún no termina de resolverse?.  Digo, si hablamos de voto electrónico y demás innovaciones tecnológicas, se presume que todo ello debe redundar en un proceso más claro, eficiente y rápido.  Sin embargo, según comentan las noticias de ayer, el proceso  fue “considerablemente” demorado.  Hoy dijeron que por la lentitud de los propios votantes (pudiera ser, el panameño suele ser reacio a las innovaciones, pero...).  Estos últimos años hemos visto en la política, el resurgimiento de aspectos tan negativos, tan de bajo calibre, que creíamos desterrados de nuestra realidad cívica. ¿Luego, por qué no esperar la repetición de un fraude electoral?... De cualquier forma, el resultado final dependerá de la actitud que asuma el pueblo, llegado el momento.

Preguntémosle al pasado



Antes de proceder con mi siguiente análisis, he de mencionar que tengo nada en contra de la figura del vicepresidente Varela, que actualmente hace una “extraña” oposición desde el gobierno.  Es triste la postura que ocupa.  Con esa actitud el panameñismo ha asumido el rol de “cáncer de piel” de Cambio Democrático.  Digo cáncer de piel, por ser uno de los más benignos (sin dejar de ser malo, obvio) que existen.  De cierta índole “cosmética” y siniestra simultáneamente.    A mi parecer, si tuviera que elegir presidente entre Ricardo Martinelli o aláteres y Varela, escogería a Varela.  Parece un sujeto bastante cuerdo, no pasional, objetivo, que se comporta con propiedad en muchos momentos, sin mucha substancia política (igual que el resto) que ha sufrido traspiés políticos que no le favorecen.  El pueblo panameño es más del estilo populista (como el actual) atravesado, irracional, chabacano, juega vivo y peleón.  Curiosamente, si estás demasiado preparado, o estás fuera del alcance socio cultural bajo-medio bajo, en cuanto a cultura y esas cosas, pues, no vas a ningún lado en este país.  Siempre menciono el caso del doctor Arias Calderón, a mi parecer la figura que debió haber sido presidencial en los tiempos de Endara, pero que jamás cuajó.  Y como él  otras tantas figuras capaces y preparadas que han podido ocupar puestos de distinción en este país, pero que al pueblo no le cuajan.  Porque sí, en Panamá hay gente MUY preparada, inteligente, capaz y sin rabo de paja o historia de corrupción alguna.  Los hay, pero el pueblo no los quiere.



Varela se mató políticamente hablando, cuando aceptó bajarse a la vicepresidencia.  Y se terminó de enterrar, con esta actitud de “rebelde sin causa” (despecho) que ha tomado.  Da la impresión de ser un niño regañado, o un adolescente con problemas de “crecimiento”, frente a la actitud impositiva  y no pocas veces tajante del actual presidente.  Iba bien cuando Martinelli se tambaleó con lo de La Vítola y demás, pero por alguna razón, en el intermedio quedó rezagado.  Luego sale el grupo de “amigos de Varela”, cuya existencia he discutido en artículo previo (¿Amigo de quién?).  Ahora anuncia esto de “100-cero”, un plan para abastecer de agua potable, todo el tiempo, a todo el país, partiendo de la reducción brutal del presupuesto de publicidad gubernamental.  Digo, Varela, por favor, tú moriste, fuiste al infierno, no has resucitado aún y te apareces como un fantasma vociferando cuentos de hadas ¿????. Perdona, pero eso no tiene sentido.  A no ser que estés apostando a la baja cocción del intelecto en masa panameño, lo cual diría que, efectivamente, eres uno más de los mismos. 




Parece otra promesa de aquellas como: “Si votan por mí, le pongo techo a las calles”.  O una que escuché en la campaña pasada: “En Panamá hay suficiente dinero, pero no hay buenos administradores”…un par de meses después, nos clavarían la subida al 7%, el asunto de la paridad numérica, el soterramiento de cables, la canasta básica, la gasolina, etc. etc. etc.   ¿Quieres hacer algo en serio?...ESTUDIA !!!!.  Por favor, aún estás dentro del gobierno, puedes sacarle los números a la tripa de la bestia, plantea propuestas científicas, con fórmulas concretas, números y preséntala NO a los medios de comunicación únicamente, sino AL PUEBLO, hazlos que te escuchen si no quieren escucharte, busca la forma.  El momento es ahora, cuando este gobierno se pudre sobre su propio accionar.  Ve a las universidades, baja al pueblo, anda a los parques, involucra a la gente, discute en foros, sustenta tu idea.  A no ser que quieras hacer otra fórmula de gobierno (de núcleo elitista y periferia repleta de aduladores incapaces) de aquellos  que sólo utilizan al pueblo para lucrar de su tragedia social.  De lo contrario, permíteme decirte que no convences a nadie, y con la sombra, el aura y lo demás que te cargas encima políticamente, pues, despídete del 2014.  Navarro se está consolidando con mayor fuerza, y tal parece que el PRD ha sabido unirse.  ¿Podremos decir lo mismo del panameñismo?


La señora Mireya ha salido varias veces comentando su posible candidatura.  Digo, a estas alturas pelear con una mujer (menos de su edad y trayectoria política, dicho sea de paso póstuma a Arnulfo Arias) desluciría tremendamente, sino que lo diga Navarro contra Balbina en las elecciones pasadas (aún siendo Balbina, ella y “su pasado oscuro”).  He  escuchado (leído) a Mireya decir que muchas personas le han pedido que “vuelva” (se lance, o algo por el estilo) que el partido necesita otro tipo de liderazgo etc.  Lo que ignora la ex presidente, o mejor dicho, lo que parece no haber aprendido (o no le interesó aprender) la vez anterior (igual a todos sus antecesores y subsiguientes en el cargo) es que un gobierno no se hace de “allegados” sino del pueblo.   Por eso me causa tanta gracia semejante humor negro de: “Vox Populi, vox Dei”… Con esa perspectiva, lastre de su pasada administración, abortaría cualquier conato de triunfo o similar.  Yo en lo personal no veo lógica a ese intento.  Sin embargo, tal vez Mireya jamás gane, pero Varela bien podría terminar de “perder” políticamente. ¿Beneficiará esta actitud al partido?.  Pregúntenle a Balbina y Navarro.  ¿Beneficiará esta actitud al país?...miremos entonces, cómo quedó Panamá, después del conflicto Balbina-Navarro.  Vamos a tener metro, calles reparadas, cinta costera 3 y un país invivible…

miércoles, 22 de agosto de 2012

A Dios rogando



Yo en artículos anteriores, he señalado que el gobierno no tiene un contacto social real con el panameño, pero esto ya es el colmo.  Primero dicen que no tienen dinero, y el presupuesto no les da.  Ahora anuncian la creación de una efigie de Santa María la antigua…  Aquí abro un paréntesis para aclarar, que he escuchado a muchos comentaristas, comunicadores, periodistas y gente hablar de “la esfinge” de la Virgen.  La esfinge es un ser de fantasía, con rasgos humano-animal.  La efigie es una imagen representativa de alguien.  Yo no sé quién inició eso, pero lo han  repetido como otros tantos “pregones” popularizados por nuestros medios tan cultos y versados, tales como “¿De qué estamos hablando?”, “A otro nivel”, “Poorrrr fa-voorrrrr” etc.  Reitero, Panamá se está volviendo en un país que imita mal, con fuerte tendencia a la mediocridad. Peor aún con esos aparatitos  inteligentes, en los que la gente escribe abreviado,  por no hablar y no pagar, sin importar que anden a pie, manejando, comiendo  etc.
¿Será que la Virgen de Martinelli, irá a ser más grande que el Cristo de Río?

"Vamos a hacer una efigie de Santa María la Antigua que va a ser la más alta del mundo, más alta que la Estatua de la Libertad"… dijo el presidente (eso me recordó a los faraones y las pirámides, ya lo he dicho antes, tiempo de esclavitud del pueblo egipcio bajo el ego de los faraones).  Y yo me pregunto: ¿Es esto necesario?.  Tengo entendido que la levantarán entre la empresa privada y el gobierno, en conmemoración a los quinientos años del descubrimiento del mar del sur, la creación de la primera diócesis en territorio americano etc.  Sí, todo eso está muy bien, como católico no podría más que aplaudir el gesto.  Sin embargo, como humano me pregunto por qué no hacerle una efigie también a la mamá de Buda, Maoma, Krishna, Ra, Hermes Trimegisto, Jimmy Swaggart, Joyce Meyer, Sai Baba etc.   Por otro lado, se supone que en Panamá hay “libertad de culto” pero, ¿Por qué favorecer, de la plata de todos (creyentes o no creyentes) a una religión específica?.  Tal vez Martinelli quiera hacerlo para que la intención divina (usando a la Virgen de intersesora) favorezca a su vertiente política en las próximas elecciones.  Quizás por eso, la prometió “más grande que la estatua de la libertad”, porque el tamaño debe ir en proporción al milagro, ¿O me equivoco?. 

Curiosamente, hace poco el presidente anunció un aumento de veinte dólares al programa cien a los setenta, a partir del 2013. Y yo pregunto ¿Qué ha ocurrido con el hueco presupuestario para el próximo año? ¿Por qué el 2013? ¿Hay dinero o no hay dinero? ¿De dónde lo van a sacar? ¿Quién miente? ¿Por qué miente el que miente?. Yo escribí hace unos días que Panamá requería un presidente, no un mago ilusionista (Ver mi artículo Queríamos un presidente, no un ilusionista ).  Porque un presidente resuelve, pero el mago nos dice que “resuelve” y luego todo resulta un engaño (e inclusive, podría decirse que pagamos para que nos egañen).  De engaños el panameño pensante está harto; la masa es otra cosa… Esa misma masa, que tal vez se sienta motivada a votar  por los veinte dólares de más en los cien a los setenta.  Esa misma masa que tal vez se sienta motivada a votar por esta gente, cuando pase y vea la enorme estatua de la Virgen.  Esa misma masa que tal vez se sienta motivada a votar por esta gente, porque los legisladores hacen “ferias libres” en cualquier parte. ¿Pero qué hay detrás de la motivación, el fervor exaltado y las migajas?... la realidad, una vida cada vez más cara, insegura e insufrible.


Cuando veo al presidente “supervisando” obras, pienso que le pagamos no por presidente sino por supervisor, inspector, y con muchísima suerte Project manager tal vez.  Y me recuerda tanto, pero tanto, a algunos de sus antecesores que se la pasaron “inaugurando” obras, cortando cintas etc.  Pero él dijo que “iba a ser diferente"...  Recuerdo que el gobierno de Martín Torrijos cambiaba a los ministros cada cierto tiempo.  El actual presidente (aunque dijo "ser diferente")  parece haberle copiado el estilo (aunque lo de él, más que cambio parece rotación). ¿No que ellos gobernaban sólo con los mejores, entonces para qué cambiarlos o rotarlos?.  Y para colmos, luego los nombra “ministros consejeros”.  Digamos que yo boto a un empleado del trabajo por ineficiente (ladrón o lo que sea)  y luego lo nombro de consejero. ¿Acaso eso tiene algún tipo de sentido?...  A los ministros consejeros los nombran sin salario, como si fueran los más abnegados y sacrificados trabajadores de la patria.  Pero yo me pregunto, entre tanto escándalo de corrupción que ha salpicado a este gobierno, ¿Podemos creer en la abnegación de algunos de sus funcionarios, destituidos, renunciados o rotados???. 


 Yo no sé si ustedes lo ven como yo, pero aquí no hay luz en todo este asunto, sino precisamente oscuridad, velocidad y distracción, caldo de cultivo para tremendo truco de magia.  Estas personas han demostrado que necesitan más que un milagro para repetir en el poder, pero mal no les caería otro "truco de magia".  La lentitud de pensamiento que manifiesta el panameño en masa, me preocupa.  También me preocupa que esa estatua nos tire “demasiada sombra”, en lugar de darnos buena luz.  Por otro lado, la mejor distracción siempre la hemos cargado aporreándonos: El costo de la vida, la inseguridad social, el problema del agua, la basura, política del peor nivel etc.  No, esto no es asunto que se resuelva con una imagen de la virgen.  Nos caería mejor, en tal caso, recordar aquella frase tan célebre de Don Bosco: “A Dios rogando, y con el mazo dando”...

Aquella multa

No sé cómo catalogar esta noticia, si buena, mala, o bomba de humo.  De alguna forma el titular me llamó la atención, mientras realizaba un reconocimiento superficial de noticias.  “La ASEP multa a EDEMET con un millón de dólares”,  ¿Debo creerles?...  No voy a referirme en substancia  al asunto, sin embargo he de mencionar que el evento viene desde el  2006, con arrastre del 2005.  Ha de tenerse en cuenta que eran otros gobiernos, concluyendo en el actual.  
Mi opinión para con la ASEP (Autoridad de los Servicios Públicos) no es la mejor.  Igual me ocurre con estos otros organismos que se crean como soporte (no corrección) de algo que no anda bien en la relación gobierno - estado.  Es decir, en un gobierno que funcione bien y legítimamente,  no se precisa de una ASEP (o ente regulador) defensor del pueblo, zar anticorrupción, ACODECO (o CLICAC)  etc.  Yo considero que esas instituciones no protegen a nadie de nadie, ni al ciudadano del estado (reitero, del estado mismo) ni al ciudadano del gobierno, ni al ciudadano de la empresa privada, ni al ciudadano del ciudadano.  ¿Será que las hacen inoperantes, o no les dan suficiente alcance legal?, no sé.  Pero como sea, toda la vida me ha parecido que restan más de lo que suman popularmente.   Aumentando “porque sí”, por efecto casi decorativo,  el gasto público, la burocracia y la frustración ciudadana.
Hace poco comentaba, cómo ciertas empresas demasiado grandes en el país, básicamente hacen lo que le da la gana con el consumidor (ver artículo  Cultura de servicio o del servicio ) .  De hecho, actualmente hay un pleito (que si no ha aterrizado, está por aterrizar) muy grande entre la población del área oeste y las grandes empresas de electricidad.  He escuchado a varias personas por televisión y radio, quejarse de que los apagones son muy frecuentes, se les queman los aparatos eléctricos y electrónicos, y nadie hace mayor cosa.  Teniendo en consideración el fallo contra EDEMET (que demoró tanto tiempo) me atrevería a preguntar : ¿Y mientras tanto, quién ayuda a todas esas personas que se han quedado sin lavadoras, computadoras,  refrigeradoras, etc.? (digo, porque no todos son juega-vivo). “ La venganza es un plato que se sirve frío”, escribió Pierre Choderlos de Laclos en las amistades peligrosas (Les liaisons dangereuses).  Pero eso no ocurre con la justicia, que se agria e indigesta al paso.   Sin contar que la venganza no es justicia, ni la justicia venganza (aunque se suelan confundir mucho).

¿Entonces podríamos decir que todas estas instituciones, de “protección” ciudadana (por llamarlas de alguna forma) están ejerciendo bien su rol?.  Yo diría que no, y que estamos muy lejos, por no decir completamente lejos …pero la noticia es positiva.  Hay quienes dicen que esa compañía se hace “la multa” en un abrir y cerrar de ojos, pero eso no me corresponde a mí decirlo.  Por el momento hubo un fallo, demoró pero lo hubo, quizás fue poco dinero pero lo hubo.  ¿Podríamos hablar de un precedente? ¿Podríamos esperar a futuro algo más?, no sé, habría que evaluar muchas cosas antes.  Aunque bien dice el refrán, que una golondrina no hace verano, aunque pueda ser un evento aislado producto de un fallo aleatorio en las iteraciones de nuestro sistema denso y mal logrado… hubo un fallo.  Ya veremos después qué pasa.

Una comunidad sin maleantes

El día de ayer iba de regreso a mi casa, cuando escuché por la radio que un ladrón fue sorprendido infraganti robando una computadora de escuela (Juan Arturo Martinelli Sosa ubicada en Villa Lobos, corregimiento de Pedregal).  Abrió un hueco en la ventana y procedió con el delito.  Una situación tan común,  que en otras circunstancias no hubiera generado una nota de mi parte.  Total, es el pan nuestro de cada día en una sociedad con autoridades tan apáticas y un pueblo cómplice de palabra u omisión. 
Sin embargo, la noticia tuvo un aspecto que me pareció muy positivo y digno de resaltar.  Al sujeto lo agarraron gracias a la comunidad, que dio información a las autoridades y procedieron a la captura del mismo cerca del sitio. ¿Por qué algo así me llamó la atención? porque es el panorama que debería ser nuestro factor común social. 
Los maleantes, los delincuentes, corresponden a un lado extremo y nefasto de la naturaleza grupal, social, humana.  Tal vez jamás se extingan, pero, si tuviéramos autoridades más proactivas (ver mi artículo Mediocridad en éxtasis  ) y un pueblo más unido, los maleantes estarían a buen recaudo.  No así intentando  gobernarnos, ya fuera por el terror colectivo, la corrupción inherente a la debilidad humana,  y  la política (como dice el otro, que “ahora” existen narcos tratando de entrar a la política panameña).   
Si pudiéramos ser tan proactivos y colaboradores como esa comunidad, que se unió para capturar a un delincuente que atentó contra el bien común, la cosa pública etc., pudiéramos hacerlo como pueblo el día de mañana, para atrapar a los maleantes de saco y corbata, o a los maleantes de camisas… que cometan peculado, o jueguen con nuestros impuestos.  Tal vez, sólo tal vez…